Las deudas de nuestro amor (Poema)










Me diste las noches
más bellas,
me hiciste el más hombre 
de todos,
me echaste a volar 
entre estrellas,
me amaste de todos 
los modos,
y aun así nos queremos,
y aun así nos debemos:
nos debemos abrazos,
nos debemos los besos,
y vos todavía me debés sesenta pesos.

Cómo olvidar tus ojos, tu cielo,
la casa y los hijos que nunca nacieron,
si el futuro era nuestro,
como nuestros los besos,
como míos son los sesenta pesos.

Ah, fuiste toda mi vida,
el dios de mis rezos,
de todo mi jardín la única rosa,
y pude haber comprado tanta cosa,
con esos sesenta pesos.

¡Ay! Te mandé al almacén,
te mandé con cien,
da igual lo que compraste,
si no soy detallista,
pero el vuelto te quedaste,
y lo sé.
¿Creíste no me di cuenta?
Si te gastaste cuarenta,
¿qué hay del resto? ¿Eh?

Mas ya no guardo rencor,
sólo guardo en el alma tus besos,
y un lugar en mi humilde billetera,
esperando me devuelvas los sesenta pesos.