Consejos para tener éxito en el Juego de la Copa









Como ocurre con las demás religiones, el Juego de la Copa tiene sus reglas, las que, de no cumplirse, pueden llevar al infierno o, lo que es peor, al aburrimiento. Aquí van entonces unos consejos para todos aquellos que quieran invocar al espíritu de algún desconocido o, lo que es peor, de algún familiar.



1. No sea pavo


Muchos, ya por temor, ya por descreimiento, ya por una estupidez abrumadora y constante, encaran el Juego de la Copa entre risitas, patadas por debajo de la mesa, voces fantasmales y chistes trillados. Y así, el juego está condenado al fracaso: el espíritu es, por lo general, una persona seria, y no está para perder el tiempo. 



2. No juegue de mañana

Según un estudio, el horario ideal de bajada de los espíritus es entre las nueve de la noche y las cinco de la mañana. Algunos han llegado a invocarlos con éxito de tarde. Pero no hay registro de espíritus que se hayan apersonado, Juego de la Copa mediante, durante las primeras horas del día: entre tostadas y bizcochos, no se suele alcanzar el clima de misterio necesario para la invocación exitosa.



3. No juegue en un lugar colmado de energías escépticas ni en un cementerio

Jugar al Juego de la Copa en un lugar desbordado de energías escépticas (el local central del Partido Comunista, por ejemplo) seguramente conduzca al fracaso del juego, puesto que, tanto los jugadores como los espíritus, estarán influenciados por las energías descreídas de la ciencia y el materialismo. Evite también jugar en un cementerio, donde el exceso de espíritus puede llevar a una sobrecarga de presencias que se disputarán la copa de un modo atropellado, tornándose incoherentes las uniones de letras.



4. Ordene bien el abecedario

Si usted no ordena las letras del abecedario del modo correcto, puede que el espíritu no baje, o que, si lo hace, se dirija a las letras haciendo el camino de memoria, formándose mal las palabras y dificultándose la comprensión del mensaje: “Zjrxniya va a mxrir”, por ejemplo.
   


5. Sea crédulo y optimista al momento de recibir la primera señal

Siempre al comenzar el Juego se debe pedir una señal al espíritu, para saber si éste ya se apersonó en el lugar. En dicha instancia, algunos cometen el error de esperar señales demasiado explícitas: por ejemplo, una voz fantasmal que diga algo así como “esta voz de origen incierto es la señal que ustedes, jugadores del Juego de la Copa, estaban esperando para confirmar que yo, entidad de otra dimensión, ya me encuentro aquí”. No, éste es un error grave: las señales muchas veces son imperceptibles (el pestañeo de uno de los jugadores, por ejemplo), y muchas otras la no existencia de señal alguna es la señal buscada. Es decir, sea tolerante y abierto, no se deje invadir por energías escépticas.



6. No invoque a famosos

Invocar a famosos es un error común. Porque las personalidades destacadas (desde el Che Guevara hasta Don Ramón (bueno, si usted juega en el local central del Partido Comunista o en la vecindad del Chavo, respectivamente, las posibilidades de bajada aumentan, por cuestiones lógicas)) rara vez están disponibles, debido a la alta demanda mundial. Recuerde que, después de todo, el Juego de la Copa es como cualquier conexión de internet: cuantos más usuarios, más lento el servicio.    



7. Formule preguntas concretas e interprete con generosidad las respuestas

No formule preguntas que le impliquen al espíritu tener que estar armando oraciones durante más de una hora: éste, al igual que los jugadores, puede cansarse, aburrirse o tener otras cosas que hacer. Sea capaz de sintetizar, teniendo en cuenta que las respuestas ideales de los espíritus se expresan en no más 140 caracteres (de ahí Twitter).
A su vez, no se ponga quisquilloso con las respuestas y desarrolle al máximo su capacidad interpretativa. Por ejemplo, si usted le pregunta cómo es el cielo y la copa sólo se dirige hacia la letra “L”, no dé por fracasado el Juego: piense que quiso decir “Lindo”. Y si alguien opina que quiso decir “Lo peor que me pasó en la vida”, recuerde que tiene prioridad la primera interpretación por sobre las demás.   



8. No haga preguntas sobre el futuro

El espíritu no es el horóscopo, así que no sabe lo que va a suceder en el futuro. Quizá realice algunas predicciones, pero careciendo de argumentos sólidos para justificarlas, tal como hacen los meteorólogos.



9. Asuma los riesgos que el juego implica

Según un estudio, una de cada tres personas que juegan al Juego de la Copa (con éxito) muere asesinada por un espíritu. Así que, si tal cosa le ocurre, no se queje. Y si no le sucede a usted, pero sí a uno de sus compañeros de juego, no delate al espíritu, más que nada porque es inútil: nuestra justicia terrenal apenas si puede con los vivos.
Hasta el momento, no hay datos de espíritus presos. 



10. Crea profundamente en los espíritus, los duendes, el monstruo del Lago Ness, la teoría económica del derrame y en cualquier otra cosa increíble

Si usted juega al Juego de la Copa y descree de los espíritus, no va a tener éxito en dicho emprendimiento: es como mirar al Barcelona sin creer en Messi, se va a aburrir. Porque éste Juego, como cualquier otra fe, necesita de su voluntad; voluntad capaz de crear al objeto de su fe, en el cual no podrá menos que creer: en caso de descreer del mismo, descreería de usted.