¿Constanza 2014? (I)






¿Por qué la necesidad de una candidatura alternativa a la de Vázquez? ¿Por qué suena el nombre de Constanza Moreira? ¿Cuáles son sus debilidades y fortalezas como figura política? ¿Qué apoyos políticos podrían sostener la pre-candidatura de Constanza?
Trataré de dar respuesta a estas preguntas. Pero antes diré, por una cuestión ética inevitable, que quien escribe estas líneas es un joven votante frenteamplista, favorable a la pre-candidatura de Moreira. Ahora, si bien escribo desde un posicionamiento político claro, trataré de no forzar ningún argumento con el fin de favorecer mi posición.



¿Por qué la necesidad de una candidatura alternativa a la de Vázquez?

Si bien hay quienes todavía se permiten dudar, todo indica que, en breve, el Dr. Vázquez anunciará su pre-candidatura a la presidencia, que luego (cabe esperar) será avalada en distintas instancias por la orgánica del Frente Amplio. Y si bien la idea de una pre-candidatura única suena tentadora, en tanto favorecería la unidad discursiva y de acción en una fuerza política amplia y compleja, presenta un punto débil evidente: no todos los frentistas se sienten representados por Vázquez; no todos los frentistas creen que Vázquez sea la persona indicada para cumplir con el programa de gobierno y profundizar los cambios en un tercer gobierno de izquierda.

Pero ¿cuántos son los frentistas discordantes, dispuestos a votar a otro candidato en la interna? Es muy difícil cuantificarlo hoy, sobre todo porque aún no existe una alternativa real a su pre-candidatura, por lo que, para muchos, resulta necesario apoyarlo en tanto “es lo que hay”. Sin embargo, cualquier persona medianamente abierta a las opiniones ajenas, habrá podido notar que entre los frenteamplistas, desde hace algunos años a la fecha, la figura de Vázquez ha ido perdiendo apoyo (Intentos de TLC con Estados Unidos; Veto; Abierto apoyo a Astori y frase “Mujica a veces dice estupideces”, durante la campaña para las internas de 2009; Posible Guerra con Argentina y llamado a Bush; Integración de una comisión asesora del FMI; Firma para el plebiscito contrario a la legalización del aborto; Participación en la votación del 23 de junio, junto a los líderes de la derecha nacional…)

Pero seamos pesimistas, u optimistas (según desde donde se mire), y supongamos que sólo el 10% de los frentistas no simpatiza con Vázquez. ¿Está dispuesto el FA a perder a esos votantes, los cuales pueden votar en blanco, anulado o emigrar hacia Unidad Popular? Bien, alguien podría objetar que aun con una candidatura alternativa, si Vázquez resultara vencedor en la interna, esos votos se perderían. No obstante, considero que las internas competitivas, si se desarrollan con sensatez, pueden ser verdaderas instancias forjadoras de unidad, una unidad no ficcional, sino real. Seré más explícito y diré mi posicionamiento al respecto: si Vázquez es el pre-candidato único del FA, muchos frentistas nos sentiremos decepcionados y desoídos, forzados a votar a alguien a quien respetamos pero que ya en muchos aspectos no nos representa, y seguramente no votemos en junio, quizá tampoco en la primera vuelta, aunque probablemente sí en un balotaje; ahora bien, si Vázquez como candidato de todo el FA es el resultado de una elección interna, en la cual pudieron expresarse otras voces, es más fácil que quienes salimos derrotados de dicha instancia electoral acompañemos su candidatura, porque uno suele apoyar, aún en las diferencias, a quienes surgen de procesos de los cuales forma parte. Pero ¿por qué un frentista descontento con Vázquez iría a votar en una interna al candidato “único y natural”? ¿Y es seguro que, pese a todo, lo votaría en octubre?

La candidatura de Vázquez, al menos a simple vista, parece útil para captar votos de centro (centro-derecha y centro-izquierda), y sirve para retener a algunas personas de izquierda, pero a la vez implicaría la huida de muchos frentistas muy ideologizados, típicamente de izquierda, ya hacia Unidad Popular, ya hacia los votos en blanco o anulado. Y si bien el FA debe tratar de mantener su caudal electoral, conquistando al centro del electorado, no puede descuidar al ala izquierda, su sostén organizativo, intelectual, social y cultural, y que, en términos estrictamente electorales, también merece respeto. En definitiva, conquistar al centro sin perder votos por izquierda sigue siendo el desafío.

De lo anterior se desprende la necesidad de una candidatura alternativa a la de Vázquez, la cual permitiría no solamente la expresión político-electoral de las voces discordantes, sino que fortalecería a la izquierda en toda su amplitud, en tanto quien resultara triunfador en la interna sería el representante de una unidad más real que aquella a la que se pretende llegar con la candidatura “natural y única”.

Además, los sectores que apoyan a Vázquez (casi todas las cúpulas; lo veremos más adelante), que argumentan que es el candidato de la inmensa mayoría de los frentistas, y que hoy se encuentran en una posición hegemónica en el gobierno del FA (coincidiremos en que la economía es central, ¿verdad?), no tienen nada para perder: ¿por qué temerle a unas pocas voces discordantes? ¿Por qué negar la lucha interna en 2014, con el buen antecedente de 2009? ¿Por qué negar la discusión abierta y franca sobre, y por ejemplo, el modelo económico nacional? En definitiva, ¿por qué no asumir la amplitud del Frente?


En próximas notas, veremos cómo en este contexto aparece el nombre de la senadora Constanza Moreira, sus ventajas y desventajas como figura política y cómo puede llegar a darse su pre-candidatura por el FA.




Parte II: http://emilianotualaetcetera.blogspot.com/2013/07/constanza-2014.html


Parte III: http://emilianotualaetcetera.blogspot.com/2013/07/constanza-2014-iii.html