Consejos para entretener a los niños en vacaciones









Las vacaciones son una hermosa oportunidad para descansar, relajarse y ser feliz, siempre y cuando no coincidan con las de sus pequeños hijos. Pero si esto ocurre, no desespere; a continuación daremos una serie de consejos para que padres e hijos puedan disfrutar a la par de ese período tan hermoso que son las vacaciones.


1. Póngalos a hacer arreglos en la casa
En todas las casas siempre hay cosas por hacer que, por falta de voluntad y tiempo, nunca se llevan a cabo. Pero durante las vacaciones, los niños tienen tiempo de sobra, y como su voluntad no es algo que deba interesarnos, podemos ponerlos a realizar esas tareas ingratas y aburridas que siempre postergamos: cortar el pasto, arreglar las cañerías, revocar las paredes, destapar el pozo negro, por poner algunos ejemplos.


2. Enciérrelos en un cuarto con una computadora
Según estudios, un niño puede pasar 152,8 horas frente a un ordenador sin aburrirse. Por eso, durante las vacaciones puede encerrar a sus hijos en una pieza con la única compañía de una computadora (siempre que ésta tenga conexión a Internet; de lo contrario, sería una crueldad), y verá que ni usted ni ellos sufrirán la situación. Eso sí, asegúrese de alimentarlos, para lo cual se recomienda pasarles comida por debajo de la puerta: sándwiches y galletas al agua son algunas de las pocas cosas que, por su delgadez, son aptas para tales circunstancias. Si lo desea, cada dos o tres días puede abrir la puerta y echarles un vistazo.


3. Mándelos con algún pariente o vecino
Siempre hay algún tío o abuela que, durante el año, se queja de lo poco que ve a los niños. Pues bien, ni bien comiencen las vacaciones, se los manda a su casa, con la sola condición de que los devuelvan el mismo día que se reinician las clases. También puede encajárselos a algún vecino, pero asegúrese al menos de saber cómo se llama.


4. Hágalos jugar a las estatuas, al juego del silencio o a la guerra
Puede lograr un inmovilismo absoluto de sus hijos si los hace jugar al juego de las estatuas durante varias horas por día; también puede proponerles el juego del silencio, para no tener que oírlos decir nadar durante horas o días enteros. Otra posibilidad es darles un mazo de cartas e invitarlos a jugar a la guerra: como es sabido, tal juego es infinito; cuando llegue el momento de mandarlos otra vez a clase, les quita las cartas, los baña y los manda a estudiar.


5. Póngalos a estudiar cosas del año que viene
Las vacaciones pueden ser un buen momento para que sus hijos se cultiven. Por eso, póngalos a estudiar cosas que recién deberían estudiar el año siguiente: de eso modo, ganarán tiempo y durante las vacaciones del próximo año podrán estudiar cosas del año subsiguiente. Y así hasta que se reciban.


6. Llévelos a espectáculos gratuitos
Muchas veces es caro llevar a los niños al cine y al teatro, además de que se corre el riesgo de invertir en algo que al pequeño puede aburrirlo con facilidad. Se conoce el caso de un padre que se suicidó luego de gastar treinta mil dólares para llevar a su hijo a ver el Cirque du Soleil a Canadá; a los dos minutos el niño comenzó a llorar, tuvieron que abandonar la sala y volver al país enseguida.
Por eso, visite lugares gratuitos como el Museo de Blanes, la Plaza de los Bomberos o el Hospital Vilardebó; la diversión no estará asegurada, pero su bolsillo sí.


7. Ármeles una carpa 
En el fondo o en el frente de su casa puede armarles una carpa y hacerles creer que dicha experiencia es una “aventura fascinante”. La idea es que jueguen, coman y duerman en la carpa, entrando lo menos posible a la casa. Si sus hijos se aburren, aumente el riesgo de la escena provocando un incendio que ellos deban apagar o largándoles una pequeña fiera a la cual deban contener. Si se registran temperaturas bajo cero, asegúrese de que tengan a mano unas buenas frazadas.


8. Llévelos al Zoológico
Si sus hijos visitan el Zoológico de Villa Dolores, sufrirán una angustia tan honda que difícilmente puedan recuperarse en meses. Comenzarán a hacerse preguntas sobre el porqué de los leones viviendo en un lugar más chico que sus dormitorios, la depresión de los monos, la mugre del agua de los patos, la muerte de las jirafas, en fin, sobre el sentido de la vida, y no tendrán ganas de jugar a la mancha en el living, de invitar amiguitos, de hacer guerrillas de agua o guerras de almohadones, en definitiva, perderán toda la vitalidad y energía propias de los niños, y usted podrá disfrutar sus vacaciones en calma.


9. Dígales que si se portan bien van a recibir un premio
Para mantener tranquilos a sus niños, miéntales y dígales que si hacen caso los va a llevar a Disney, les va a regalar una mascota nueva o cualquier otra cosa que ellos deseen mucho. Apelando a tales amenazas (“si no te callás no te compro la Xbox”, por ejemplo) logrará mantenerlos serenos y dóciles. El riesgo es que, una vez descubran la verdad, pierdan la confianza en usted y lo consideren una persona despreciable; pero nadie le quitará el placer de haber pasado unas vacaciones en paz.
También puede amenazarlos con la vigilancia permanente de Dios, Papá Noel o algún otro personaje ficticio, los cuales, si no se portan bien, no les traerán los regalos deseados o directamente los harán arder en el infierno.


 10. Hágase cargo de ellos

Finalmente, existe la posibilidad de hacerse cargo de los niños y pensar juntos el día a día. Puede que ellos se aburran de usted o usted de ellos, pero debe tener en cuenta que el aburrimiento es siempre una oportunidad para entretenerse.