La Biografía Prohibida de Pedro Bordaberry










Abogado, esposo y padre de tres hijos, jugador profesional de ludo y fanático de Justin Bieber, Pedro Bordaberry nació en 1960 y es por segunda vez consecutiva candidato a la presidencia por el Partido Colorado (PC).



PEDRO BORDABERRY

Pedro nació en un hogar de clase alta, conservador y estricto, al calor del cual forjó su personalidad seria y calculadora a extremo. La ausencia total de reacciones emotivas que enseñaba desde su nacimiento preocupó a los médicos, quienes estuvieron a punto de diagnosticarle el famoso “Síndrome de Pedro”, propio de aquellas personas capaces de mentir, amar y odiar sin que se les mueva un músculo de la cara.

Pero tal síndrome fue descartado cuando a los once años enseñó un principio de llanto, luego de que un temporal diezmara el 17% de su producción ganadera. Desde entonces, y según su círculo más allegado, sólo demostró algo parecido a una emoción en tres ocasiones: cuando compró su primera estancia; cuando compró su segunda estancia y, finalmente, cuando compró la tercera.

Naturalmente, se trataba de un niño frío y distante de los demás, situación agravada por su constante apego a la delación. A la edad de siete años juntó firmas para que el colegio al cual asistía expulsara a un compañero que lo peleaba en los recreos. “Queremos jugar en paz”, decía un cartel que pegó en varios pizarrones. Cuando tenía nueve hizo pública una carta de amor que le había escrito una niña a escondidas; ella lo negó y él la acusó de ser “una travesti de la mentira”.

Así fue que Pedro creció en soledad, apenas rodeado por centenas de vacas, algunas decenas de empleadas domésticas y su familia. Su padre, Juan María, era un hombre un tanto violento (se rumorea que le gustaba dar golpes), pese a lo cual tuvo un buen trato con él. Pedro tomó muchas cosas de Juan María, una de las cuales es su fanatismo por Wanderers. Su progenitor, incluso, llegó a vestir la rayada.

Con una de sus domésticas, la más joven y bella de todas, tuvo su primera relación amorosa. Hubo entre ambos numerosos encuentros clandestinos durante los cuales comprobaron que pese a las diferencias sociales, el amor podía unirlos. Sin embargo, todo cambiaría una tarde cuando en medio de una charla ella le dijo que había que endurecerse pero sin perder la ternura jamás. Pedro le soltó la mano y su rostro se transformó. Le pidió que se retractara, pero ella respondió que no se arrepentía ni tantito así, nada. Él, enfadado, le dio una última oportunidad, a lo cual ella contestó que prefería morir de pie que vivir de rodillas.

Al día siguiente, la muchacha se estaba exiliando en la URSS y Pedro escuchaba los consejos de su padre sobre la estrecha relación entre las mujeres pobres, el pecado y la infiltración marxista. Impulsado por aquella charla, Pedro comenzó a militar en el Partido Colorado.

Allí entró en contacto con dirigentes muy lúcidos y valiosos, y también con Jorge Batlle. “Me quedé sin Ministro de Turismo. Y Pedrito era el único colorado que podía andar el país sin que lo putearan. Por eso lo elegí… ¡We are fantastic!”, nos cuenta Jorge Batlle mientras se acomoda un testículo; lo encontramos echado en la reposera ubicada en su jardín, en bóxer y medias.

En 2005 Pedro es candidato a la Intendencia de Montevideo. “Era el único colorado que podía andar por Montevideo sin que lo putearan”, confiesa Batlle mientras su sobrino Amorín le encrema la espalda. En aquella elección obtiene el 26% de los votos, suficiente como para que el partido lo elija candidato a presidente en 2009. Consiguió entonces el 17%, cifra en la cual, según las encuestas, se mantiene con altibajos hasta 2014, cuando nuevamente es candidato a la presidencia. “Donde siga igual de estancado, vamos a empezar a discutir su liderazgo”, acotó Amorín luego de enviarle un mensaje de voz a Yamandú Fau, en el cual le preguntó si iba a demorar mucho y le pidió que llevara masitas.

¿Ganará Pedro la elección de 2014, contrariando las encuestas y el sentido común? ¿Amorín Batlle está de vivo? ¿Jorge Batlle está vivo? ¿Le llegará Pedro a las masas? ¿Llegará Yamandú Fau con las masitas? Preguntas que sólo el tiempo logrará responder.