5 maneras fáciles y rápidas de “elegir” presidente








El período electoral uruguayo es largo, agotador y costoso. Por eso un grupo de politólogos elaboró “Cinco formas no convencionales de designar al Presidente de la República”, cuyo objetivo es abaratar y acortar dicho proceso. Para conversar sobre la iniciativa con sus impulsores, arribamos al Instituto de Ciencia Política.

“Llegan las elecciones y a la gente se le cae un huevo”, explica el politólogo Gerardo Caetano. “La idea, entonces, es que la campaña sea cortita y al pie. Fijate que podríamos resolver en media hora quién es el presidente y ¡pumba! A otra cosa mariposa”. Consultado sobre si los mecanismos sugeridos no podrían afectar el principio de representatividad, tan valioso para la democracia, Caetano pidió permiso para ir al baño.

A continuación, conoceremos los cinco mecanismos alternativos propuestos para la designación del presidente.



1. El Juego de la silla
"Todos los candidatos a la presidencia corren alrededor de un círculo de sillas al ritmo de, por ejemplo, un tema de Xuxa" explica el politólogo Antonio Cardarello. Prosigue: "El grabador con la música es manejado por un miembro de la Corte Electoral. Wilfredo Penco, pongamos por caso. Los que no toman asiento cuando la música se detiene, quedan eliminados. Y así hasta que sólo uno queda sentado, representando esa silla al sillón presidencial".

“¡Imaginemos a Gonzalo Abella y a Pedro corriendo alrededor de una silla mientras suena El baile del pimpollo!” comenta el politólogo Daniel Chasquetti llorando de la risa.



2. El Aplausometro
La ciudadanía es convocada a la Plaza Independencia, donde se monta un escenario. Allí se encuentran los candidatos y Cacho de la Cruz, que pide un aplauso para cada uno de ellos. El más aplaudido, según el aplausometro, es designado presidente.
“Eso sí. Está terminantemente prohibido silbar o gritar. Si alguien grita o silba, el aplausometro falla y hay que volver a empezar”, sostiene el politólogo Adolfo Garcé tratando de mantener la compostura, mientras Chasquetti le tira pelotitas de papel en la cabeza.


3. Dígalo con mímica
Cada una de las fórmulas presidenciales recibe una serie de tarjetas con títulos de películas. El candidato a la vice-presidencia hace la mímica y el presidenciable trata de adivinar el nombre de la película en 30 segundos. La fórmula con más aciertos, gana la dirección del Poder Ejecutivo.

“En este caso, es importante que las películas no sean todas ni muy viejas ni muy nuevas. Lacalle Pou jamás adivinaría Casablanca, y es probable que Mujica no haya visto Scary Movie 3”, acota Gerardo Caetano cerrándose la bragueta tras volver del baño.


4. La escondida
En una casa con un fondo gigante y tupido, un representante de la Corte Electoral cuenta hasta cien, mientras los candidatos a la presidencia se esconden entre los árboles, dentro de alguna caja o detrás de una pared. El funcionario grita “salgo” y comienza a encontrarlos uno a uno. El último en ser descubierto, es nombrado presidente de la República.

“No sólo es divertido. También favorece la renovación política al ser necesarios candidatos ágiles”, sostiene Garcé mientras Chasquetti se esconde debajo de la mesa a modo de chiste.


5. Penales
Cada uno de los candidatos a la presidencia y vice-presidencia patea diez penales al arquero de la selección o, en su defecto, a un miembro de la Corte Electoral (¿Penco?). La fórmula que hace más goles, gana.

“Con este mecanismo, es probable que Bordaberry y Hugo de León hubiesen superado a Mujica-Astori en 2009”, opina Garcé. Continúa: “El riesgo es que en 2019 nos encontremos con fórmulas como Sendic-Tony Pacheco o César Vega-Forlán. Se puede dar hasta un Abreu-Abreu, cuando todo sabemos que Sergio no está preparado para gobernar”.

Por su parte, la politóloga y feminista Niki Johnson tomó la palabra para decir que no comparte este mecanismo, dado que "es machista elegir un deporte típicamente masculino para resolver quien habrá de gobernarnos a todas y a todos". Tras un largo silencio, Chasquetti le pidió que sirva el café.



Para finalizar, consultamos a los especialistas sobre el voto electrónico y la regulación de la propaganda electoral en los medios, lo que también podría volver menos tediosas y costosas las campañas. Los expertos coincidieron en que no están dadas las condiciones para algo tan vanguardista.