Los 10 amigos que nadie quiere tener en Facebook












Facebook es un lugar maravilloso, interesante y entretenido, siempre que uno esté fuera de él. No obstante, quienes tienen una cuenta en dicha red social advertirán que no todos los usuarios se comportan de igual modo.

Por eso, un grupo de expertos elaboró esta guía destinada a identificar y evitar a los diez tipos de perfiles de Facebook menos deseables.




1. El militante

Militante de Facebook es aquella persona que dedica más de un 94,8% de sus publicaciones a un mismo tema: rechazo hacia algo, defensa de un partido político o amor por un cuadro de fútbol, entre otras posibilidades. Está demostrado que su capacidad para convencer a los demás es más bien nula, generando muchas veces el efecto contrario al deseado. Según estudios, cada vieja que comparte una foto con la cara de Jesús provoca el surgimiento de 8 nuevos ateos.


Asimismo, este perfil desarrolla una impresionante habilidad para vincular cualquier posteo ajeno con aquella cuestión que motiva su existencia. Observemos a una animalista en acción:








2. El anti

El anti aparenta una gran autonomía respecto al resto de los usuarios. No obstante, se ha descubierto que su accionar no es más que una respuesta automática y opuesta al posicionamiento de las mayorías.

Cuando abundan los homenajes póstumos a Roberto Gómez Bolaños, el anti dice que la semana pasada murió su tía y nadie la puso de foto de perfil, y que ahora todos se emocionan con la muerte de El Chavo solo porque es famoso. Puede llegar a compartir enlaces de dudosa fiabilidad en los que se asegura que Chespirito era pedófilo.

Mientras juega la selección, argumenta que el fútbol es el opio de los pueblos y hasta comparte información sobre otros deportes: por ejemplo, “Todo sobre la última fecha del campeonato sudamericano de cricket”.




3. El loco del enlace

Estos perfiles son capaces de compartir un enlace cada 5 minutos. Fotos de paisajes, chistes escolares, noticias bizarras y hasta frases de Borges con faltas de ortografía, copan sus muros. En su libro “Qué relajo el Facebook”, el psicoanalista Gabriel Rolón explica que “estas personas eran muy egoístas en su niñez” y que “sus padres les reiteraban que había que compartir”.

Se conoce el caso de una muchacha que compartió tanto una canción, que la rayó.




4. El intelectual


Se caracteriza por complejizar todo lo que lee, haciendo alarde de lo que ha leído. La extensión de sus comentarios es inversamente proporcional al interés que estos despiertan. Es famoso el caso de un joven que, ante una publicación jocosa sobre el precio de la yerba, respondió con un análisis de “El Capital” de 573 palabras.




5. El que cuenta todo lo que hace


Este perfil relata en Facebook todas y cada una de las cosas que hace durante el día. Algunos expertos sostienen que se debe a un exceso de egocentrismo; otros, a una ausencia total de amigos. Veamos un ejemplo:






6. El sensible

No comprende las metáforas ni las ironías, y, por diferentes motivos, siempre los chistes le resultan incorrectos. Todo lo toma con un dramatismo desmedido. Su existencia virtual es una perpetua indignación. En tal sentido, se conoce el caso de una señora que llegó a denunciar la cuenta de un niño, alegando que le hacía bullying a un tal Jaimito.

Tiende al bloqueo fácil y suele escribir todo con mayúsculas: TODO!!!



7. El enamorado

Esta persona dedica todas sus publicaciones a las relaciones amorosas: pasadas, presentes o posibles. Cuando se encuentra en el clímax del enamoramiento, se sugiere el bloqueo automático. Veamos un ejemplo:






8. El invisible

Esta persona nunca le pone me gusta a nada y solo realiza unas pocas publicaciones al año. Nunca saluda a nadie por el cumpleaños, y si se la saluda, no responde. Suele dedicar su tiempo virtual a los juegos, de modo que su interacción con otros solo se reduce a andar pidiendo “vidas”.

A veces cierra su cuenta temporalmente, sin avisar a nadie y por motivos incomprensibles.

Al igual que Larry de Clay, no tiene razón de ser.


9. El feliz

Se trata de individuos cuyas publicaciones están destinadas a dar a conocer una constante y sobreactuada felicidad. El nacimiento de un hijo los desborda de alegría, lo cual sería tolerable si no fuese porque igual de felices se mostraron cuando salían del trabajo un miércoles, cuando visitaron a sus suegras o cuando lograron abrir una lata de atún. Para ellos, siempre lo que les sucede es lo mejor que les podía pasar. Un ejemplo:









10. El ácido

Se muestra siempre suspicaz. Abusa de las ironías. Se cree especialmente agudo. Se divierte describiendo el comportamiento de los demás, sin advertir que el suyo propio puede también prestarse para burlas. Existe gracias a lo que critica.