Consejos para ser un político exitoso en Uruguay












Según un estudio, el 96% de los niños uruguayos sueña con ser futbolista, panelista de Esta Boca Es Mía o político. Pero ocurre que muchos no llegan a tener una carrera política exitosa, entre otras razones porque ignoran los siguientes consejos.



1.  Tome mate a lo bobo

No se conoce político uruguayo exitoso que no lleve siempre consigo un mate y un termo, o que no se haya dejado ver mateando en algún lugar. Todo indica que existe una relación directa entre mate y éxito, pese a las continuas objeciones de Jorge Larrañaga.



2.  Hable con Traverso

Ser entrevistado por Jorge Traverso es, para un político, la consagración. Incluso se sabe de gente que fue entrevistada por error por el afamado periodista, y que luego no tuvo más remedio que iniciar una carrera política y acceder a todo tipo de cargos.



3.   Use camperones oscuros y de guata

Existen políticos que pasan todo el día de traje y corbata, y que cada tanto desempolvan un camperón antiguo para disfrazarse de gente común. “Tá, será lo que será, pero con esa campera es un tipo de pueblo. Y encima habla con Traverso”, razona el uruguayo promedio.



4.   Coma un chorizo

Está bien visto comer un chorizo en algún acto, o parar en un carrito y pedir una hamburguesa completa. Esto demuestra dos cosas: que uno come carne, como buen oriental, y que, como buen oriental, no siempre tiene ganas de cocinar.



5.  Vaya a ver partidos de la selección y hable con Moar a la salida del Estadio

Según un estudio de Factum, todos los presidentes uruguayos de las últimas tres décadas fueron abordados por Roberto Moar a la salida del Centenario, luego de un partido de la celeste.

En tales ocasiones, está demostrado que cuando un político dice “lo importante eran los tres puntos”, la gente enseguida piensa “este sería un gran DT para el país; seguro defendería los intereses nacionales ante la voracidad de los capitales foráneos”. No olvidar una bufanda con motivos alusivos.



6.   Hable mal de un país vecino

A los uruguayos les gusta que sus políticos se llenen la boca hablando mal de países cercanos: los hace sentir superiores y los libera de responsabilidades. Según el sordo González, “la única vaz que la papularidad de Batlla superá las cinca puntas, fue cuanda dija que tadas las argantinas eran ladranes”.



7.  Hable bien de los uruguayos y su país

Cuando un político elogia la sociedad en la que vive, está elogiando a sus posibles votantes y, a la vez, se está elogiando a sí mismo. Por ejemplo: si dice que todos los nacidos en este territorio son educados, humildes y trabajadores, se atribuye tales condiciones. Está bien visto remarcar que no sufrimos ningún conflicto armado, pero no así emocionarse diciendo que “gracias a dios tampoco tenemos volcanes”. Puede sonar demagógico.



8.   Cual niño, diga que lo mejor está en Europa y que Estados Unidos es lo más

A la mayoría de los uruguayos no les gusta sentirse identificados con países mayormente habitados por gente mestiza. Entonces un buen político debe pasar haciendo viajes a países como Finlandia, o recibir premios en edificios vistosos de Nueva York. Si le toca viajar a Bolivia, hágalo pero destaque las "diferencias culturales" entre "ellos" y "nosotros". Si viaja a Alemania, diga que ha sido siempre un ejemplo a imitar. Si alguien le habla de Hitler o de los neonazis, haga como que estornuda y cambie de tema. Si insisten, pregunte dónde hay un carrito cerca y tápese la boca con una hamburguesa completa.



9.  Asista al McDía Feliz

El ranking de eventos que fomentan formas individuales de solidaridad, y que a su vez están bien vistos pese a lo poco que cuesta mostrarse humano a través de ellos, está liderado por el McDía Feliz. Según Gerardo Caetano, “fritás dos papas, sacás tres hamburguesas y listo el pollo. Mínimo, sos edil”.



10.   Siga consejos que valgan la pena

Como todos sabemos, nadie triunfa en la política uruguaya siguiendo los consejos de un blog. Siempre será más redituable rendirse ante gente importante, de esa que no se clava un chorizo ni usa camperones de guata.