Los políticos uruguayos y el Pokémon Go










Pokémon Go llegó a Uruguay y miles de niños, jóvenes y no tan jóvenes se lanzaron a las calles en busca de unas fascinantes criaturas virtuales. En pocas horas el juego se convirtió en furor, generando todo tipo de repercusiones en diferentes ámbitos. Y como era de esperar, el sistema político no quedó al margen de este acontecimiento. Por eso el blog etcétera investigó la relación entre Pokémon Go y los políticos uruguayos.

“Acá se llena de gurises. ¡We are fantastic!”, nos dijo Jorge Batlle en la sede del Partido Colorado, donde funciona un gimnasio de pokemones. “La última vez que un menor de 60 años piso la sede, fue en 1987… ¡Y fue el plomero!”, explicó el expresidente mientras regaba un helecho.

“Pokémon Go está genial. Te permite vivir muchas aventuras”, afirmó la nacionalista Ana Lía Piñeyrúa, quien gracias a la nueva aplicación descubrió barrios como La Teja y el Cerro. “Yo nunca había venido a esta parte de Canelones”, dijo buscando un Shellder en la Plaza Colón.

Menor fue el entusiasmo que demostró el independiente Pablo Mieres, quien luego de días de jugar no pudo atrapar un solo pokemon y terminó desinstalando la app. “Me compré un familiy”, contó resignado mientras jugaba al Galaxy.

Mujica, por su parte, nos recibió en su chacra para conversar sobre el tema. Luego de preguntarnos “de qué se trata la cosa”, el expresidente cerró los ojos, suspiró, volvió a abrirlos y reflexionó a media voz: “La humanidad… la humanidad está en una etapa diferente… queremos atrapar al Pikachu y el consumismo nos atrapa… Quizá tú debas entender que Pikachu está en ti”. Y tras decir esto se paró y se fue a reflexionar sobre la extinción de los osos panda con unos periodistas chinos. “El panda está en ti”, le escuchamos decir.

En tanto, el ministro de Economía fue el único integrante del Ejecutivo que se refirió al juego del momento. Astori sugirió la posibilidad de establecer el IPE (Impuesto al Pokemon Encontrado), y no descartó gravar otras aplicaciones. “Si cobramos 10 centésimos por cada pajería que se escribe en WhatsApp, en dos meses somos potencia mundial”, manifestó.

A su vez, Edgardo Novick fue muy duro con los pokemones, a los que acusó de “Ni-Ni”. “No hacen nada. Están todo el día en el gimnasio o vagando por ahí”, dijo el líder de la Concertación, quien propuso un centro educativo para estas criaturas. “Antes el pokemon trabajaba, estudiaba, tenía otros códigos. Esto es culpa de Mujica”, sentenció.

“Se trata de un hecho inédito que fanatiza a la gente hasta los límites más insospechados”, reflexionó en cuatro patas el politólogo Gerardo Caetano, mientras atrapaba un Charizard que se escondía debajo de su escritorio.

Por su parte, el periodista Alfonso Lessa también abordó el tema en Código País. En su ya clásica intervención de 15 segundos de las dos menos diez de la mañana, analizó el fenómeno con su característica sagacidad: “Es un juego. Lo instalás en el celular. Vas atrapando pokemones por las calles. Ya hay gente jugando. Hay que ver qué pasa”.

Es tal el furor que Pokémon Go ha despertado, que ni siquiera los programas de investigación quieren quedar al margen. Según pudo averiguar este blog, el próximo miércoles Santo y Seña presentará un testimonio impactante: la historia de un Charmander que en pocos días fue violado por un cura y estafado por un pastor evangelista. “Además, pagué una piscina y el tipo se fue con la plata. Nunca me la hizo. Yo lo que quiero es justicia”, sostuvo el pokemon con lágrimas en los ojos.