Los tatuajes de los políticos uruguayos











Luego de que un joven se borrara el tatuaje de Por La Positiva, al sumarse a las filas del flamante Partido de la Gente, el equipo de producción de este blog decidió investigar la relación entre los tatuajes y la política en nuestro país.

Así fue que llegamos al local de Roly, el tatuador de los políticos uruguayos. “Sí, conmigo se hicieron tatuajes los políticos más importantes, incluso Mieres”, comenta mientras termina de tatuar una Constitución gigante en la espalda de Sanguinetti, quien se encuentra en una camilla, boca abajo y en bóxer.

“¿Qué representan esas serpientes que rodean la Constitución?”, nos atrevemos a preguntarle al ex presidente. “La guerrilla”, responde Julio María ya de pie, mirándose al espejo con cara de satisfacción, para luego vestirse, pagar e irse.

“No es el único ex presidente que se tatuó acá”, cuenta Roly mientras nos muestra varias fotos de Mujica. “Casi nadie lo sabe, pero el Pepe me hizo tatuarle su propio discurso de la Cumbre de Río+20. Arranqué en una tetilla con Autoridades presentes de todas las latitudes y organismos y terminé en el talón con el primer elemento del medio ambiente se llama la felicidad humana”, explica entusiasmado.

Nosotros lo felicitamos, pero Roly lamenta: “Sí, fue un gran trabajo. Aunque la frase tenemos que gobernar al mercado no se lee bien, me quedó en la entrepierna… Una lástima”.

“Este otro no lo van a poder creer”, dice enseñándonos la foto de un cuello en el que se luce la clásica lengua de los Rolling Stones. “Es María Auxiliadora”, asegura sonriendo. “La lengua fue el primero. Después empezó a venir todas las semanas. Dragones, vírgenes, tribales, el logo del Plan de Salud Bucal, ¡no saben lo que es su cuerpo! Por eso siempre usa polleras y camisas largas, para que no se le vean”. “Creo que quiere imitar a Cande Tinelli”, señala Roly no sin cierta malicia.

“¡Miren este! Oscar Andrade me pidió un Fidel Castro en la zona íntima... Me ahorré hacerle la barba”, comenta acercándonos una foto que preferimos no mirar.

Sigue hablando:

“En los ochenta cayó Larrañaga. Recuerdo que en el brazo le tatué la frase El éxito es hijo del trabajo. Al tiempo me pidió que se la tapara y abajo le escribí Persevera y triunfarás. El año pasado volvió, le taché la frase anterior y más abajo puse: Lo importante es competir”.

“Otro que viene cada tanto es Daniel Martínez. Hace unos diez años le tatué un Intendente gigante en una nalga. Ahora se apareció y me pidió que le hiciera un Presidente en la otra, pero no accedí. Le aconsejé que no se apurara”, explica hurgando entre las fotos.

En eso, sentimos que golpean la puerta del local con fuerza e insistencia. Nos damos vuelta y allí está. De ojos desorbitados y risa exultante: es María Auxiliadora. Entra. Le pide un Papa Francisco en la ingle. Roly se apronta para comenzar su trabajo y nos invita a presenciarlo. Preferimos irnos.