10 apuntes para pensar el caso Sendic










1. 
La presencia de Sendic en la vicepresidencia era insostenible. La decisión llegó tarde, pero llegó. Y es importante tener en cuenta que aún no fue condenado por la Justicia. Fue políticamente condenado por sus mentiras, su ineptitud y sus insólitas debilidades  (justamente) políticas.


2. 
Evidentemente, Sendic cometió muchos errores. Pero es probable que no sea el tipo más jodido de nuestro sistema político. Así que me pregunto si estaremos ante el despertar de un pueblo bravío e intolerante con cualquier actitud incorrecta de un dirigente; si Sendic será el primer político de una larga lista en ser juzgado y condenado por sus pares; y si blancos, colorados e independientes comenzarán a analizar con igual rigurosidad la conducta de sus compañeros. ¿O será Sendic un simple chivo expiatorio, un modesto paréntesis?


3. 
No debemos permitir que la corrupción (real o supuesta) se convierta en el centro del debate político. Porque ser ético no es sólo no robar, y porque la esencia de la política es la discusión entre el Estado y el Mercado, los muchos y los pocos. 


4. 
Los incondicionales, esos que desde un primer momento le hicieron creer a Sendic que tenía que seguir así y ahí, terminaron siendo sus principales enemigos. Los pequeños entornos, alejados de la realidad y hundidos en las maquinaciones más internas, pueden causar mucho daño, más que los enemigos declarados. A Sendic nadie lo cuidó.


5. 
Uruguay no vive una "crisis institucional" ni un "escándalo de corrupción". Esos términos son exagerados, intencionalmente exagerados y dan cuenta de que hay sectores (son pocos, pero existen) dispuestos a cualquier cosa.


6. 
Con el Tribunal de Conducta Política y el resto de sus eternas y desgastantes instancias, el Frente Amplio expuso muchas de sus miserias. ¿Se entiende ahora por qué los partidos suelen barrer para adentro y resolver absolutamente todo entre cuatro paredes y con dos gritos? No hago una valoración. Describo el conflicto entre la democracia y la eficacia.


7. 
No está mal que muchos se preocupen por el costado humano del caso Sendic, pero no tiene sentido cuando esa misma gente ataca con cuestiones bien personales a figuras opositoras. Yo no juzgo en estas líneas a quienes eligen a un político y lo descansan hasta el hartazgo (quién no lo ha hecho). El asunto es tener algún grado de coherencia.


8. 
Si Sendic es inocente porque la Justicia aún no falló en su contra, no es del todo justo mencionar casos de adversarios políticos acusados de cosas por las que la Justicia nunca los condenó. Se trata, otra vez, de coherencia.


9. 
Mujica tiene esa gran capacidad de siempre caer bien parado. Esto no es un elogio ni un palazo. Es una simple descripción: pase lo que pase, haga lo que haga o diga lo que diga, Mujica asoma como un vencedor en cualquier escenario. Otra vez presenciaremos la telenovela de sus idas y venidas electorales, que mantendrán en vilo a todo el país.


10. 
La viveza de unos dirigentes, el oportunismo de otros y la hipocresía de tantos, dicen mucho de nosotros. Los políticos, señoras y señores, y mal que nos pese, en buena medida nos representan. Quisiera poder escribir otra cosa, pero no.